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Pintando una nueva vida: Sarah Lexen habla sobre el emprendimiento, la visibilidad y cómo encontró su hogar en Mallorca.

  • hace 4 días
  • 9 min de lectura

Desde un pequeño pueblo de Alemania hasta crear una exitosa empresa de pintura en la isla, la historia de Sarah Lexen es un ejemplo de valentía, reinvención y de saber aprovechar las oportunidades que la vida pone en nuestro camino.


Sarah Lexen nunca imaginó que dejaría Alemania para construir una nueva vida en Mallorca. Sin embargo, unas prácticas profesionales la trajeron a la isla en 2014, abriendo la puerta a un camino que jamás habría imaginado.


Tras formarse como pintora y decoradora y completar su licenciatura en la Escuela Superior de Maestría de Stuttgart, Sarah comenzó a trabajar en algunas de las villas y residencias más exclusivas de la isla. Esa experiencia terminó inspirándola a fundar Color Your Life Mallorca, una empresa de pintura y decoración que destaca por la calidad de su trabajo, la atención al detalle y una auténtica pasión por transformar los espacios.


Su trayectoria también ha estado marcada por viajar sin un plan definido, emprender en otro país, abrirse camino en un sector tradicionalmente dominado por hombres y convertirse en una de las mujeres que contribuyen a dar mayor visibilidad al emprendimiento LGBTQ+.

Sarah forma parte del ELLA Festival desde sus primeros años en Mallorca. En esta entrevista, reflexiona sobre su inesperado recorrido, los desafíos de crear una empresa en el extranjero y el sentimiento de pertenencia que encontró dentro de la comunidad ELLA.


Para quienes aún no te conocen, ¿quién es Sarah Lexen y qué te llevó desde Alemania a construir una nueva vida en Mallorca?


Nací en un pequeño pueblo de Alemania conocido sobre todo por su cerveza, Bitburger, que, por cierto, sigue siendo mi favorita.


En cuanto a mi trayectoria profesional, probé muchas cosas que me apasionaban antes de encontrar mi verdadera vocación. Trabajé como florista, en un taller ocupacional ayudando a personas con discapacidad a llevar una vida lo más normal posible e incluso en un club de striptease... como camarera, donde me lo pasé realmente bien (risas). Y, entre medias, desempeñé otros muchos trabajos.


Un día vi a un chico caminando por la calle con unos pantalones blancos de pintor salpicados de todos los colores imaginables y pensé: ¡Eso tiene que ser divertido!. Así fue como empecé mi formación como pintora y decoradora.


Más adelante obtuve una beca que me permitió elegir la escuela superior de maestría donde quería continuar mis estudios, en cualquier lugar de Alemania. Me trasladé a Stuttgart, donde viví durante dos años mientras cursaba mi licenciatura en pintura.


Durante esa etapa nos preguntaron si alguien estaría interesado en hacer unas prácticas en Mallorca. Nos ofrecieron la oportunidad de realizarlas en una empresa de pintura de la isla y me gustó tanto la experiencia que fui una de las afortunadas a las que ofrecieron un puesto fijo al terminar. Así que me mudé a Mallorca y empecé a construir aquí mi vida. De eso hace ya doce años, desde agosto de 2014.


Nunca soñé con emigrar. Simplemente la oportunidad apareció ante mí y decidí cruzar esa puerta abierta. Es una decisión por la que estaré siempre agradecida, porque hoy tengo la suerte de vivir cada día en el paraíso.


¿Cómo nació la idea de crear Color Your Life Mallorca y qué te inspiró a emprender en el sector de la pintura y la decoración?


Después de mi experiencia trabajando en esa empresa, sentía una profunda necesidad de volver a ser libre. Regalé casi todas mis pertenencias y me quedé únicamente con una maleta que contenía mis objetos más preciados, la cual dejé en casa de mi madre en Alemania. Después emprendí un viaje con una mochila a la espalda y sin ningún plan.

Recorrí las islas de Hawái, viví durante dos meses en una furgoneta en Nueva Zelanda, pasé una temporada en Australia y conocí muchos otros lugares, dejándome llevar simplemente por el camino que la vida me iba marcando.


En aquella empresa aprendí muchísimo, pero también aprendí lo que significa llevar el trabajo hasta el agotamiento. Esa experiencia me hizo muy consciente de la importancia de cuidar mi energía y de gestionar mi tiempo, algo que sigue guiándome hoy en día.


Cuando regresé de aquel viaje, tenía un deseo muy claro: crear algo propio donde pudiera desarrollar mi pasión, en lugar de dejar que otros marcaran mi rumbo. Así que simplemente empecé, con la ilusión de descubrir cómo sería hacer las cosas a mi manera.


Comencé trabajando como autónoma y fui creciendo poco a poco, poc a poc, como dicen los mallorquines. El nombre Color Your Life Mallorca me acompaña desde el primer día y, después de todos estos años, la empresa está convirtiéndose en aquello para lo que siempre estuvo destinada. Sentí que había llegado el momento de dar un paso más y recientemente la he transformado oficialmente en una Sociedad Limitada (S.L.).



Tu empresa está especializada en la pintura de viviendas exclusivas. ¿Qué diferencia vuestro enfoque del de una empresa de pintura tradicional?


Tengo un ojo muy afinado para los detalles. Cuando se trata de mis clientes, solo la máxima calidad es suficiente. De hecho, mi perfeccionismo fue una de las razones que me llevó a especializarme en el sector del lujo desde el principio.


Dicho esto, formar a aprendices también me ha enseñado algo muy valioso: que, en ocasiones, un 80 % también puede ser suficiente. Gracias a ellos he aprendido a mantener mis altos estándares de calidad para mis clientes, pero siendo al mismo tiempo un poco más flexible y más humana.


Creo que esto es aplicable a cualquier negocio: ¿haces las cosas por pasión y amor por tu trabajo o simplemente para ganar dinero? Estoy convencida de que las personas perciben desde dónde nace tu trabajo, porque eso marca una gran diferencia en la manera en que afrontas cada proyecto y en cómo lo ejecutas. Para mí, esa es la verdadera diferencia, siempre y en cualquier ámbito. Y la gente lo nota.


El color tiene un enorme impacto en la forma en que experimentamos un espacio. ¿Qué significa para ti trabajar con el color y transformar los hogares?


Ver un proyecto en sus inicios y saber, desde ese primer momento, cómo vamos a transformarlo es una sensación increíblemente poderosa.


Poder convertir una vivienda en un lugar donde alguien se sienta verdaderamente a gusto —ya sea cómodo, motivado o relajado, según el espacio y los colores elegidos— es algo extraordinario.


Y si nunca has visto la cara de un niño cuando entra en su habitación y descubre un papel pintado con una selva, te recomiendo vivir esa experiencia al menos una vez.

Tenemos la oportunidad de dar forma a la manera en que las personas viven sus espacios y de reflejar su personalidad a través de ellos. Ver esa emoción en sus rostros cuando contemplan una estancia transformada por primera vez no tiene precio.


Por eso sí, mi trabajo significa muchísimo para mí. Es una profesión que me llena profundamente y me hace sentir plenamente realizada.


Emprender en otro país nunca es fácil. ¿Cuáles han sido los mayores desafíos y las mayores satisfacciones de construir tu empresa en Mallorca?


Sin duda, los mayores retos han sido encontrar buenos profesionales, acceder a materiales de calidad y adaptar mis presupuestos y cálculos a las particularidades del mercado local.

Además, aquí no existe un sistema de formación de aprendices como el de Alemania. Todo funciona de una manera muy diferente, por lo que no es posible formar a las personas del mismo modo en que yo fui formada.


Sin embargo, las satisfacciones compensan con creces esas dificultades. Tengo la oportunidad de trabajar en proyectos realmente increíbles, transformar villas espectaculares y viviendas de lujo, disfrutar del sol y de las vistas al mar durante la pausa del almuerzo y, sobre todo, contar con una clientela que valora profundamente nuestro trabajo y aprecia el cuidado que ponemos en cada proyecto.


La pintura y la rehabilitación siguen siendo sectores tradicionalmente dominados por hombres. ¿Te has encontrado con obstáculos por ser mujer y cómo los has afrontado?


En Alemania es mucho más habitual ver mujeres trabajando en obras, aunque tampoco sea lo más común. Cuando llegué a España, la gente me miraba en las obras como si fuera un unicornio.


Sinceramente, eso no ha cambiado demasiado. Sigue habiendo muy pocas mujeres —si es que hay alguna— en las obras, y es algo que me gustaría contribuir a cambiar.

A lo largo del camino he vivido bastantes situaciones incómodas. Me han preguntado si también pintaría una fachada en bikini. He recibido comentarios y insinuaciones completamente fuera de lugar.


También ha habido personas que se quedaban observándome trabajar como si estuvieran esperando comprobar si realmente sabía hacer mi trabajo o si iba a equivocarme. Incluso me han preguntado qué era exactamente lo que íbamos a limpiar, porque la obra todavía estaba en plena construcción.


Quizá algunos hombres sientan cierto temor a que las mujeres les "quiten el trabajo", y eso añade otra capa a la forma en que, en ocasiones, somos tratadas en una obra. Aunque, por supuesto, no ocurre con todo el mundo. También hay personas que se alegran sinceramente de ver a una mujer en este sector.


La manera en que afronto estas situaciones es sintiéndome agradecida de poder ser una de las pioneras. Espero que, con el tiempo, esto siga cambiando. De hecho, creo que ya estamos empezando a ver una evolución.


Ahora mismo estoy buscando organizaciones e iniciativas en las que pueda participar como mentora para enseñar este oficio a chicas y mujeres jóvenes, ofreciéndoles un referente en el que puedan inspirarse.


¿Crees que es importante dar mayor visibilidad a las mujeres emprendedoras del colectivo LGBTQ+? ¿Por qué?


¡Por supuesto! Todavía no somos lo suficientemente visibles.

Cuanta más visibilidad tengamos, mayor será nuestra presencia y más podremos contribuir a construir el futuro, tanto para nosotras como para las generaciones que vienen detrás.


¿Qué consejo darías a las mujeres que sueñan con empezar de nuevo, mudarse a otro país o crear su propio negocio?


Lo primero es informarse bien. Averigua cómo podrías ganarte la vida en ese nuevo lugar y prepara un plan básico que te permita comenzar con cierta estabilidad.


Una vez tengas esos cimientos, deja que la vida siga su curso. No hace falta planificar hasta el último detalle; las cosas casi nunca salen exactamente como uno imagina. Pero contar con una buena base hace que todo sea mucho más sencillo.


También es fundamental construir una red de contactos, conocer gente y encontrar amistades.


Y, sobre todo, atrévete. Da el paso. Puedes construir una vida maravillosa prácticamente en cualquier lugar si tienes claro qué quieres, te mantienes fiel a tus valores y persigues aquello que realmente te hace feliz.


¿Cuáles son los próximos objetivos o sueños para Color Your Life Mallorca?


Mi objetivo es seguir creciendo de forma saludable y sostenible, construyendo una empresa moderna, diversa y adaptada a los tiempos.

Como comentaba antes, la parte de la mentoría es algo que me apasiona profundamente y me encantaría que, con el tiempo, se convirtiera en una parte importante del proyecto.


Has asistido a varias ediciones del ELLA Festival Mallorca. ¿Qué recuerdas de tu primera experiencia y qué hizo que quisieras volver?


Durante mi primer fin de semana en Mallorca, una amiga me dijo que teníamos que ir a un festival.


Como acababa de llegar, todo me parecía emocionante. Estaba feliz de estar aquí y con muchas ganas de vivir nuevas aventuras. Así que fuimos a ese festival, que resultó ser EL festival lésbico: el ELLA Festival.


Lo recuerdo perfectamente. Estaba en medio de aquella fiesta, miré a mi alrededor y pensé que era la mujer más feliz del mundo. Acababa de llegar a la isla más bonita que había visto nunca y, además, me encontraba rodeada de mujeres increíbles en una celebración maravillosa.


En aquel momento la comunidad queer en Mallorca no era ni tan grande ni tan inclusiva como lo es hoy. Esa experiencia hizo que esperara con ilusión cada nueva edición del festival.

Con los años también he colaborado de distintas maneras con ELLA. De hecho, pintamos el bar La Dama en Palma y fue así como comenzó mi relación con ELLA, con Kristin y con todo el equipo.


Han sido personas muy importantes para mí desde el principio y hasta el día de hoy, y me siento realmente agradecida de formar parte de esta comunidad.


¿Cómo describirías el ambiente y el sentido de comunidad que se vive en ELLA Festival?


Es un ambiente inclusivo, divertido, relajado, acogedor, emocionante, aventurero y también muy cultural. ELLA consigue reunir todo eso —y mucho más— en un mismo lugar.


Muchas mujeres dudan en asistir porque viajarían solas. Basándote en tu propia experiencia, ¿qué les dirías?


Antes incluso de que empiece el festival existe un grupo al que puedes unirte para empezar a conocer a otras mujeres y organizar encuentros una vez llegues.


Durante el festival todo está pensado para que sea fácil integrarse. Siempre puedes acercarte a cualquier grupo y el propio equipo de ELLA se encarga de facilitar que las personas se conozcan y conecten entre sí.


El ambiente es tan acogedor que resulta muy sencillo sentarse con otras personas y empezar una conversación. Nadie permanece siendo una desconocida durante mucho tiempo.


¿Qué es lo que más ilusión te hace de volver al ELLA Festival Mallorca 2026?


Crear nuevas conexiones, fortalecer las amistades de siempre, pasarlo bien, crear recuerdos inolvidables y vivir nuevas aventuras.


En definitiva, disfrutar de un festival increíble rodeada de personas maravillosas.


Por último, ¿qué mensaje te gustaría transmitir a las mujeres que están pensando en asistir por primera vez al ELLA Festival?


¡Estoy deseando conoceros!


Sed valientes, acercaos a saludarme y os prometo que lo pasaremos genial juntas. :)


Descubre más sobre el trabajo y los proyectos de Sarah:




 
 
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